La Musicoterapia abre canales de comunicación y al hacerlo desbloquea zonas del cuerpo inaccesible para otras ciencias. La Musicoterapia se nutre de muchas otras ciencias, como las biológicas, psicológicas, físicas, filosóficas, médicas. De ellas toma los conceptos fundamentales inherentes al hombre en su totalidad. Al mismo tiempo toma del arte y principalmente de la música, los elementos de lectura e interpretación que hacen posible un diagnóstico, un pronóstico y un tratamiento.

Lo que ha hecho posible que la Musicoterapia sea considerada como ciencia independiente, es justamente ese camino musical, que la separa de las otras ciencias, porque le da identidad propia, sin dejar de interactuar con el resto del campo científico. Durante los últimos años han aparecido muchas publicaciones referidas exclusivamente al que hacer musicoterapéutico, gracias a un movimiento a nivel mundial, promovido en parte por congresos, jornadas, cursos, talleres, conferencias, etc.. Este movimiento es posible, gracias al apoyo de innumerables profesionales del campo de la salud y la educación, que han comenzado a ver los resultados de la práctica musicoterapéutica.